Repatriación de cadáveres


Repatriación de cadáveres


Qué es la repatriación de un cadáver

Repatriar el cuerpo de un difunto es trasladarlo desde el lugar donde se ha producido el fallecimiento hasta su país de origen. La empresa funeraria sigue para las repatriaciones los mismos pasos que para los traslados, con la diferencia de que es necesario realizar trámites también con Sanidad Exterior y debe solicitarse un documento al estado Español y otro al estado desde el que viene el cuerpo, y tiene que concederse la autorización ya que sin ella no podrá realizarse la repatriación.

Las repatriaciones se hacen generalmente en avión aunque también pueden hacerse en Europa por carretera. El uso del tren, por su parte, no está permitido. Contratar un flete suele ser lo habitual, de lo cual se encarga la propia empresa funeraria para localizarlo y contratarlo dado que no todas las compañías admiten este tipo de carga. Además, los consulados tienen acuerdos a menudo para estos fletes.

La repatriación es muy solicitada por familias latinoamericanas, y también dentro de Europa, aunque existen ciertas diferencias en los traslados porque mientras en Europa es más habitual cada día optar por la incineración y trasladar las cenizas, que es muycho más sencillo, en los países latinoamericanos suele preferirse que se traslade el cuerpo del difunto para poder despedirlo. El proceso varía dependiendo de las costumbres y creencias de cada país o continente.

El Consulado y sus funciones

Una embajada es la representación de un gobierno en un país extranjero, y el territorio que ocupa se considera territorio del país al que pertenece la embajada. En otras palabras, el territorio que ocupa una embajada de España por ejemplo en Alemania está considerado suelo español. En cambio, el Consulado representa a la administración pública de un país en suelo de otro país. Así, mientras sólo puede existir una embajada en un país extranjero sí que puede haber varios Consulados repartidos por ese país, y actúan como oficinas administrativas en el extranjero que llevan a cabo trámites en nombre de su país.

Las funciones que desempeña un Consulado son la tramitación de documentos como partidas de nacimiento, matrimonio y defunción, pasaportes, controlar la legitimidad de los procesos judiciales en los que están involucrados los ciudadanos de su país, o facilitar información sobre visados o permisos de trabajo o residencia.

En el caso que nos ocupa, que es el de las defunciones, la labor principal que llevan a cabo los Consulados está relacionada con la repatriación de cadáveres. El Ministerio de Asuntos Exteriores español señala que si ocurre el fallecimiento de una persona allegada o un familiar en un país extranjero, hay que ponerse en contacto con la Embajada o Consulado del país correspondiente o con la Subdirección General de Protección y Asistencia Consular del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. En dichos organismos se informa acerca de la repatriación del cadáver y de su incineración si se elige esta opción, además de los trámites que se deben llevar a cabo para realizar la inscripción del fallecimiento en el Registro Civil Consular.

Los teléfonos de contacto de la Subdirección General de Protección y Asistencia Consular del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación son el 91 379 17 00 y el 91 379 16 10.

Hay que tener en cuenta que los costes del traslado del cadáver no los sufragan ni el Consulado ni la Embajada salvo que se trate de un caso excepcional, y de ser así será el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación quien lo determine.

Llámenos al 699 765 933, las 24 horas, y un asesor personal le atenderá inmediatamente.